La equilibrista sin tacones


Sólo he tenido en mi vida un par de zapatos de tacón. Negros. Nunca he logrado estar a su altura sin comportarme como una equilibrista mala de cuerda floja. A lo mejor es bueno clavar tacones en las losas del suelo. A lo mejor no. Yo suelo patearlo en un silencio plano de goma antideslizante. Sin riesgos.

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Fotografía de anitapeppers morguefile.com

Comentarios

  1. Hola, gusto en conocerte!
    Vi por el blog de Shaka Lectora que te abrías un blog de cuentos, y como abeja a la miel aquí estoy!
    Me ha gustado tu microcuento, no es solo sobre tacones... Esa idea de que belleza y sensualidad, atrevimiento, van de la mano con dolor e incomodidad para la mujer. Como la que comenta, soy de antideslizantes.
    Saludos!

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  2. Hola Esciam! Muchas gracias por pasarte y por comentar! Tu comentario me parece muy interesante. De hecho me has ayudado a verlo desde otra perspectiva. ¡gracias!

    Me voy a pasar por tu blog a echar un vistazo, que ya he visto que tú también escribes!

    ¡Saludos!

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