Lagartija de juguete muerta



Abuela mira rezar al cura del hospital junto a su cama. Mira a papá, a mamá, me mira a mí, y a la lagartija de plástico que sostengo en la mano; se llamaba Max. Interrumpe al sacerdote y chilla que no quiere morirse; que es injusto que los demás nos quedemos aquí todos viviendo, y que ella se muera. Max se me cae al suelo y muere en el acto. Mamá pisa el cadáver al empujarme fuera de la habitación.

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Fotografía de amann (http://www.morguefile.com/)

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